¿Qué sucede después de la Cirugía Refractiva?

Al finalizar la cirugía refractiva, le colocarán un protector ocular transparente para evitar que se frote sus ojos en forma involuntaria.

Es normal que sienta como que tiene una arenilla y de ardor en los ojos y estos síntomas habitualmente desaparecen en pocas horas, aunque a veces puede durar unos días.

Se recomienda que luego de la cirugía refractiva duerma una siesta o se relaje manteniendo los ojos cerrados.

Sobre todo deberá evitar frotarse el ojo operado.

Al día siguiente de la cirugía refractiva se le indicará un antibiótico y un lubricante en gotas, para aliviar los síntomas de sequedad ocular.

En general, este procedimiento le permitirá incorporarse a sus actividades cotidianas en forma inmediata y tendrá controles periódicos asignados.

Sin embargo, deberá consultar con su oftalmólogo ante síntomas de dolor, secreción y ojo rojo.